La convivencia entre turistas y residentes se cuela en el debate sobre la inteligencia de movilidad turística
- 12 may
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El sector reclama compartir datos entre territorios, integrar a los técnicos del destino en la toma de decisiones y dejar de hablar de tecnología para hablar de personas
La mesa de debate "Inteligencia de movilidad y comportamiento del visitante", moderada por el vicepresidente de Smart Cities de AMETIC, Emilio Herrera, situó la sostenibilidad social del destino, es decir, la convivencia entre el turismo y la vida del residente, al nivel de la sostenibilidad económica y ambiental como criterio de gestión turística.
La conversación reunió a representantes del Ayuntamiento de Cartagena, la Diputación de Ourense, MasOrange, Libelium y Nealis Tech para revisar el estado real de la tecnología que mide flujos, anticipa la capacidad de carga y permite redirigir al visitante.
Herrera abrió el debate con una autocrítica al sector: el discurso sobre inteligencia, gemelos digitales o big data se ha alejado del lenguaje del ciudadano y del turista. "Estamos intentando como sector trasladar la visión desde la tecnología como objetivo a la tecnología como solución", planteó, antes de proponer cinco ejes para estructurar el debate: medición del flujo, capacidad de carga, redireccionamiento, perfilado del visitante y privacidad.
El gemelo digital de Cartagena
El jefe de Servicio Ciudad Sostenible y Proyectos Europeos del Ayuntamiento de Cartagena, Matías Yepes, ilustró con un caso concreto el cambio de paradigma. "Hasta hace un par de años, para nosotros el flujo turístico significaba que nos llegaban cinco cruceros simultáneamente y teníamos una cola que llegaba de la Plaza del Ayuntamiento hasta la propia terminal de cruceros", recordó. Pero la ciudad ha pasado, según expuso, a un modelo donde se generan datos, se intercambian con otros destinos y se vuelcan al gemelo digital municipal, "nuestra herramienta básica del día a día", recordó, para anticipar aglomeraciones y activar respuestas como la modificación de precios o la apertura de recursos alternativos.
Yepes introdujo además un matiz que fue común en el debate: la inteligencia artificial no sustituye a los técnicos del destino. "La IA reacciona regular en los cambios bruscos y rápidos. Pero con una buena gobernanza, unos buenos técnicos y un buen gemelo, la cosa va bien", afirmó.
Ourense: alivio de los destinos vecinos
El director de Transparencia y Gobierno Abierto de la Diputación de Ourense, Marco Valiño, aportó una mirada distinta desde una provincia de 92 ayuntamientos (81 de ellos con menos de 5.000 habitantes) sin infraestructura tecnológica en muchos de sus municipios. Su propuesta es convertir la posición geográfica de Ourense en una herramienta para descongestionar destinos saturados a través de la compartición de datos. "Traer a la gente de Vigo un día a un destino poco saturado y luego devolverla a Vigo sería un alivio para Vigo, sería bueno para nosotros y sería bueno para el turismo", planteó.
Valiño introdujo además uno de los conceptos centrales de la mesa: la sostenibilidad social. "No podemos meter en una aldea de 100 habitantes dos autobuses porque no lo soportan socialmente, no les pueden dar de comer", advirtió.
Herrera recogió la idea para reclamar que la sostenibilidad social se sitúe "a igual medida que la económica y la medioambiental", ya que es ahí, dijo, donde se concentran las tensiones del modelo turístico actual.
Datos a 30 minutos y red móvil como sensor
Por el lado tecnológico, Víctor Sánchez, director de Servicios Digitales B2B de MasOrange, defendió que la tecnología debe romper los silos verticales —turismo, movilidad, seguridad— para ser útil al destino. La compañía ha desarrollado, explicó, lo que denominan Network as a Sensor, que permite acceder vía API a información de cada antena de la red móvil con una latencia de 30 minutos para detectar saturaciones y mover flujos en tiempo cuasi real.
Daniel Sanz, Public Administration & International Business Development de Libelium, situó al gemelo digital como la herramienta que combina sensórica hiperlocal con otras fuentes de datos para "aprender simulando". La compañía participa en el gemelo de Benidorm, donde se centra en perfilar la población flotante distinguiendo entre residentes, visitantes con pernocta y excursionistas del día.
José Luis Martínez, Architecture Software Manager de Nealis Tech, recordó que en Valencia están integrando estas capas en la PID para alimentar motores de recomendación, asistentes virtuales y aplicaciones para empresas turísticas.
Sostenibilidad económica y financiación
La conversación derivó hacia la sostenibilidad económica de los proyectos. Yepes reclamó "una financiación estable y fuerte" y proyección estratégica a medio y largo plazo, recordando que un gemelo digital "necesita una cantidad de datos ingente al principio".
Valiño explicó que Ourense ha articulado un plan económico a cinco años para evitar el impacto de los ciclos políticos y descansar tecnológicamente sobre la PID de SEGITTUR para no depender de un proveedor concreto.
Herrera defendió que la continuidad pasa por construir una "economía del dato" entre lo público y lo privado: "Tenemos que ser capaces de demostrar a la industria turística el valor que toda esta información va a generar para que esté dispuesta a entrar en esa economía del dato y en esa compartición", afirmó.
Privacidad: GDPR como límite
En la última ronda de intervenciones, los ponentes coincidieron en respetar el marco normativo europeo. "Afortunadamente vivimos en Europa, y eso muchas veces se nos olvida", apuntó Daniel Sanz, que defendió que las herramientas de anonimización funcionan: "No me importa tanto quién eres, sino cómo te comportas".
Víctor Sánchez recordó que MasOrange opera en un mercado regulado y aplica el GDPR como máxima. Marco Valiño reivindicó "respeto absoluto" a la legislación vigente y, al mismo tiempo, espacio para la imaginación: la Diputación trabaja en un sistema autónomo de acceso a museos que identifica biométricamente al visitante a partir del DNI sin guardar ningún dato. Y Matías Yepes apostó por un equilibrio basado en la proporcionalidad y en una "inteligencia ética" que utilice "los datos mínimos" para cada caso de uso.
Herrera cerró con un titular doble: hay compromiso de los destinos por situar al ciudadano y al turista en el centro, y voluntad de la tecnología por respetar los límites y centrarse en el problema.


